viernes, 15 de julio de 2016

Operación retorno (primera parte)

-¿Y a ti qué te gusta?
-Pasarlo bien.
-Ah, te gusta salir, la noche, el carrete.
-No. Me gusta pasarlo bien.

Si bien el balcón del noveno piso nunca me tentó, tenía que tomar medidas antes de que terminara seduciéndome.

"Me avivo al tener momentos fugaces y empiezo a sentir señales de luz". Tal cual, así tal cual como la canción de la Javiera Mena.

Fui donde el periodista de los ojos azules, el bueno, el más sabio de todos.

-¿Tú qué harías en mi lugar?
-Agarro mis cosas y me largo.

"Un nuevo sabor deslizándose más, no tengo razones para sufrir" ¡Eso era! "El amanecer" de la Javiera me daba la respuesta. Respuesta que ya sabía. Igual esperé ¿Por qué esa canción? Era la que estaba sonando.

-No te entiendo. Entonces ¿Cómo lo pasas bien?
-Haciendo lo que quiero: Si quiero trabajar mucho, trabajo mucho; si quiero leer, leo; si quiero viajar, viajo; si quiero estudiar, estudio; si quiero dormir, duermo. Y si me quiero ir, demorarme lo menos posible en empacar y esfumarme de ese lugar.

Empezó a sonar Astro. "Mucha bencina para quemarme. Mucha parafina para quemarme".

Y pese a todo lo bueno, ese fue el primer día de muchos otros primeros días en que ni mis cenizas quedarían por ahí.