Unos Brazos de Sol
No soy muy seguidora del canto nuevo. No es que no me agrade la trova, pero mis principales gustos musicales apuntan más hacia otro estilo. Sin embargo, Alejandro Filio me transporta y entrega la paz que muchas veces busco al final del día.¿Hasta qué punto es válida la lucha por cambiar por no responder a ciertos patrones establecidos? ¿Hasta qué punto es válido acabar la lucha por cambiar porque simplemente eres así?
Flash Back: Había salido tarde de la universidad. Tenía que pensar en la práctica profesional, decidir si la haría en empresa privada o pública, o bien en un medio de comunicación. A eso se sumaban un par de incertidumbres más, así que me fui caminando hasta mi casa.
Ese día terminé por romper las zapatillas, dejé olvidada la tarjeta del banco en el cajero del correo en Colo Colo con O’Higgins y terminé dejando constancia del extravío en el furgón de carabineros que se estaciona en la Plaza de Armas.
**Escrito en 2011, un día cualquiera del mes de octubre**
Escrito por Verónica @ viernes, enero 20, 2012 | 1 comentarios
Los 80 y el recuerdo de Los Años Maravillosos

Escrito por Verónica @ martes, diciembre 13, 2011 | 2 comentarios
Corre, querida, corre
Ayer me detuve cinco minutos. Eternos: mi cabeza no dejaba de recordarme que a pesar de ser sábado había muchas cosas por hacer.
Pasó que me acordé de algo que me dijo una compañera de magíster en la hora del break y me cuestioné si efectivamente me la estoy jugando por ejecutar todo lo que algún día me propuse hacer antes de cumplir una cierta edad.
No son grandes cosas, lo aclaro. No obstante, ya entré en el circuito más complicado: hay hartos virajes, no es fácil detenerse, hay que acelerar constantemente y encontrar estacionamiento es difícil. A veces me quiero bajar. El cinturón de seguridad aprieta, ahoga. Menos mal que eso pasa sólo algunos días.
Independiente del día a día, el leitmotiv de mi vida sigue siendo la atemporalidad de pensamiento, de estética setentera y sonidos de los 80. Pearl Jam, la semana pasada, me hizo recordar los 15 años, el 98, las interrogantes y las incertidumbres. Era algo que, si mal no recuerdo, se llamaba adolescencia.
Y ahora que uno la analiza a la distancia, la adolescencia era solo un ahogo en vasos de agua. Simple a la distancia, simple, simple. Había estacionamiento para elegir, en más de un lugar y a variadas horas del día.
Todo tiempo pasado en un futuro será menos complejo. La solución es descansar o vaciar tu taza, como dijo el profesor de creatividad. La otra semana me adueñaré de un día.
Escrito por Verónica @ lunes, octubre 03, 2011 | 2 comentarios
Aquellos tiempos que no volverán…
Dicen que el tiempo guarda en sus bastillas las cosas que el hombre olvidó. Lo que nadie escribió, aquello que la historia nunca presintió.
Después de mucho tiempo- y en el contexto de una especie de paseo dominical- fuimos con el Carlo al campus de nuestra alma mater: la Universidad de Concepción.
Caminamos por el pasto, por el Foro y por la laguna de los patos igual como lo hacíamos en nuestra época de estudiantes, en donde la plata alcanzaba para papas fritas y completos. Si bien, y producto del trabajo, ahora podemos ir a comer a lugares mejores, se añoran esos tiempos desbordantes de juventud y simplezas.
Antes había tiempo para ver Los Simpsons, dormir siesta, para pasar un buen rato mirando a la gente transitar, mientras recordabas los trabajos y certámenes a rendir en los próximos días.
La vida laborar es mucho mejor que la vida de estudiante, no hay duda. Sin embargo, recordar la simpleza de esos tiempos conlleva a una nostalgia inexplicable, a comprobar que el tiempo no retrocede y que hay que recibir a la experiencia con los brazos abiertos, tratando de escabullir el cansancio que provocan los deberes (ya sean personales o laborales).
Estoy segura que al Carlo le debe pasar algo muy similar a lo que me sucede a mí: que somos de esas personas por las que el tiempo pasa por la vereda de el frente, nos arrastra con él cambiando nuestras vidas, pero no cambiándonos a nosotros mismos.
Escrito por Verónica @ domingo, agosto 28, 2011 | 3 comentarios
Y tú ¿te detienes o sigues de largo?

Escrito por Verónica @ lunes, agosto 15, 2011 | 5 comentarios
Karen ya no canta ¿Habrá sido culpa del Periodista?

Era la más bonita de toda la cuadra y también del colegio. No sólo cantaba bien, sino que además dominaba la batería, instrumento que por los años 70 era asociado sólo a los que llevaban pantalón.
¿La falta de precisión periodística terminó con la vida de ella? ¿Será que un pequeño comentario en el reportaje- no alusivo a su trabajo- la haya encontrado justo en un momento emocional vulnerable que decantó lo que vino posteriormente? ¿Habrá sido realmente la irresponsabilidad periodística la que le causó la enfermedad?
Karen Carpenter era un joven de talla real, o sea, de contextura normal. Cuando la fama plena, las giras, los premios y los millones de discos vendidos empezaron a ser una realidad para el dúo que conformaba con su hermano (Richard), se publicó un reportaje en una revista en donde gratuitamente se le trató de gorda.
Y no se trata de cuestionar las inseguridades ajenas, ni la falta de cordura como para excluir auditivamente lo que no es verídico. Karen, no supo discriminar el comentario subjetivo y comenzó a flagelar su salud física.
Fueron años de dietas y mal nutrición los que hicieron que, a los 32 años y producto de una anorexia nerviosa, su corazón se detuviera para siempre. En 1983 fue encontrada muerta en su casa.
¿Habría existido la enfermedad de no haber sido por el reportaje que criticó su aspecto físico? ¿Qué responsabilidad tuvo el periodista que en desmedro del trabajo de la cantante emitió un juicio de valor nada objetivo con respecto a ella?

Recordé este caso hace poco tiempo mientras escribía un ensayo sobre la ética periodística. Mi conclusión fue que pequeños grandes detalles son los que marcan la diferencia entre un profesional y otro. Y grandes pequeños detalles en una redacción, por lo visto, pueden acabar con la vida de una persona que en determinado momento se encuentre con sus emociones trastocadas.
Si Karen Carpenter sucumbió ante la prensa setentera- mucho más dócil y benevolente que la actual- menos habría soportado la lamentable jugarreta periodística que envuelve a muchos medios en la actualidad.
La farándula no es lo mismo que la prensa de espectáculos. Que quede claro. La primera, se sustenta en aspectos de la vida personal y afectiva de personajes mediáticos. La segunda, abarca informaciones relacionadas al arte, cultura y puestas en escena en general.
Respuestas específicas a casos como este sólo se obtienen del protagonista. Lo lamentable es que el análisis de los hechos ocurre con demasiada posterioridad. Y a veces es demasiado tarde como para volver atrás.
Escrito por Verónica @ sábado, agosto 13, 2011 | 2 comentarios
De R.E.M y la terminal de partida
Los aeropuertos y los terminales de buses me resultan lugares que evocan a una inexplicable melancolía. Y así como algo extraño me pasa cuando ingreso en uno de ellos, lo mismo pasa cuando mis oídos escuchan una canción de R.E.M. Más abajo lo explicaré.Estas son cosas que carecen de explicación lógica, al igual que los sentimientos (no profundos, pero claramente existentes) que despiertan.
Tratar de buscar respuestas precisas del por qué de esto no tiene lógica. A veces hay que dejar que las cosas pasen, asumir lo que sentimos de forma impulsiva sin reprimir que nuestra cabeza de vez en cuando tenga una vida propia descoordinada con nuestra cuota de racionalidad. Con esto me refiero a las sensaciones inexplicables.Escrito por Verónica @ domingo, agosto 07, 2011 | 2 comentarios
Los marcianos llegaron y la Nasa no hizo nada
El otro día le dije al Carlo que tenía ganas de ver una película mala. No, en realidad la película no era mala, sino más bien de esas de culto.Buscamos el video de la familia McPherson (Alien Abduction). Después leyendo en Internet me enteré que aún hay muchos ufólogos que en sus charlas muestran la película como evidencia suprimiendo los créditos.
Eso sí, el formato de la película es un claro ejemplo de cómo hacer cine con bajo presupuesto para luego recaudar millones (aunque los actores sean pésimos).
Recuerdo que años después de haber visto por primera vez la cinta (allá por los 90), al colegio todos llegaron hablando de The Blair Witch Project . Luego de haber visto cómo unos marcianos se llevaban a los McPherson, la de la bruja me pareció aún más mala (aunque Inet ayudó bastante a que muchos cayeran con la historia).
De las últimas que he visto en este formato están Rec (no me gustó) y Paranormal Activity. Esta última sin duda te hace pensar en eso que por racionalidad no crees, pero que no tienes cómo comprobar. De todos modos la película está lejos de ser una imperdible.
Escrito por Verónica @ martes, marzo 08, 2011 | 0 comentarios


















