De R.E.M y la terminal de partida

Los aeropuertos y los terminales de buses me resultan lugares que evocan a una inexplicable melancolía. Y así como algo extraño me pasa cuando ingreso en uno de ellos, lo mismo pasa cuando mis oídos escuchan una canción de R.E.M. Más abajo lo explicaré.

Estas son cosas que carecen de explicación lógica, al igual que los sentimientos (no profundos, pero claramente existentes) que despiertan.

El aire y la carretera siempre me producen inseguridad. Mirar la nada, lo simple (y lo bueno de que sea simple), el avanzar sintiendo que dejas algo atrás y que si en el trayecto algo sale mal nunca más volverá a ser lo de antes.

Más que el viaje en sí y lo entretenido de conocer nuevos lugares y respirar aires nuevos, la sensación de melancolía que me producen los aeropuertos y terminales de buses sucede aunque tenga yo no sea una protagonista al interior de ellos. A veces ingresas buscando un cajero automático o un café. Y la sensación es la misma que cuando vas en el asiento 24 con rumbo a otro lugar.

Tratar de buscar respuestas precisas del por qué de esto no tiene lógica. A veces hay que dejar que las cosas pasen, asumir lo que sentimos de forma impulsiva sin reprimir que nuestra cabeza de vez en cuando tenga una vida propia descoordinada con nuestra cuota de racionalidad. Con esto me refiero a las sensaciones inexplicables.

Escuchar la voz de Michael Stipe me recuerda el olor a tierra mojada, ese mismo que se siente en verano cuando riegan el jardín después de que el sol se esconde. Tiene algo tan noventero, tan asociado a esa década, que no me gusta escuchar. Y no porque existan cosas inconclusas o tristes relacionado a aquellos años.

¿O será que sonó R.E.M en un mal momento y no lo recuerdo exactamente? Los aeropuertos, los terminales y R.E.M para mí tienen algo en común.

Escrito por Verónica @ domingo, agosto 07, 2011 | 2 comentarios

2 Comentarios

A las 10/8/11, Blogger Javier dijo...

He tenido la suerte de viajar lo suficiente como para que un aeropuerto hasta me parezca familiar. Así que cada vez que me toca viaje, voy y me siento a observar a la gente que viaja y si, la mayoría va con cara de sentimientos encontrados, alegría/melancolía, aventura/miedo.

Que bueno que volviste a escribir, me gustaban tus textos.

 
A las 11/8/11, Blogger Verónica dijo...

Hola, Javier. Así es, de a poco estoy volviendo a retomar mi blog. Ya quisiera tener más tiempo para arreglarle el template... en fin, de a poco se vuelve a empezar.

 

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