Rosa Pastel

Mi vida es como una canción de Babasónicos. Después de todo no está mal. Bueno, eso creo.

Desde que egresé de Cuarto Medio que soy la misma, que escucho la misma música, que como las mismas cosas, que uso zapatillas de lona. Claro, bastante de la esencia que tenía a los 17 años ya no es la misma por cosas obvias, pero siento que sigo siendo aquella persona en el fondo.

El Carlo siempre me dice que soy impulsiva. No sólo él, sino todos. Cometo los mismos errores de antaño y siento que ya se me fue de las manos el intento por ser mejor en ciertos aspectos.

Quizás sea hora de asumir que una nació torpe para ciertas cosas y que el mejor remedio para ello es asumirlo. El inconformismo constante con uno mismo cansa, agota... el asumir resulta una medicina irónica pero efectiva. Después les contaré cómo me va con esto.

Siútico, lo recomiendo en su totalidad

En la colección de libros de mis papás encontré uno del periodista Óscar Contardo, egresado de la Universidad de Chile. "Siútico: arribismo, abajismo y vida social en Chile" resume esas actitudes de ciertos chilenos por parecer refinados y de la alcurnia.

Antes de que saboreen el prejuicio, les aseguro que el relato no es para nada despectivo. Es más: está apoyado por entrevistas, estudios y comparativos temporales que apoyan las tesis emitidas por el autor respecto al comportamiento del chileno en sociedad.

Escrito por Verónica @ lunes, septiembre 06, 2010 | 2 comentarios

Entrevista con el vampiro

En el trabajo ya me han preguntado dos veces por qué mutilé este blog. Escribí aquí cinco años, redacté cosas cuerdas y abstractas, de esas que el lector interpreta según su background, que a veces dicen nada, pero quien lee puede hacer que digan mucho. Literatura, le dicen.

Concepción, enero, año 2009

Había sido seleccionada entre dos periodistas para ocupar un puesto de trabajo en el área de comunicaciones. Solicité permiso en mi antiguo trabajo para ausentarme por dos horas ese día, ya que la oportunidad en juego tenía mejores condiciones que la actual.

Lo que se suponía, sería una entrevista de carácter laboral y personal, resultó ser una entrevista psicológica con cuestionario incluido. Claramente, al citarme, se me dijo que el motivo de la cita era otro.

Respondí el cuestionario, me entrevisté con el psicólogo... hasta que éste, va y me dice:

-Te busqué en Google y me encontré con la sorpresa de que tienes un blog.

El énfasis que dio a su enunciado me hizo presagiar que mis escritos no habían sido de su agrado. Lo que más me sorprendió es que interpretó ciertas líneas como si hubiesen sido redactadas por una orate, cuando muchos de esos post estaban a años luz de ser vivencias: se trataba de cuentos e historias de ficción hiladas en mi cabeza y compartidas por esta vía.

Fue ese día cuando borré mis apellidos del blog. Luego, y con el propósito de hacer un borrón que diera paso a una cuenta nueva, borré cada uno de mis escritos. Me decidí a no correr más el riesgo de que alguien confundiera mis historias con mi vida personal.

Ahora, ustedes se preguntarán qué escribía yo cuando daba vida constante a este blog. Fácil, inventaba cuentos de adolescentes, historias urbanas, entre otros. Nada grave ni fuera de lo común para alguien acostumbrado a leer y con afanes de publicar un libro algún día.

En fin... ya ha pasado mucho más de un año desde aquel día, continué en mi antiguo trabajo y hoy estoy trabajando en una empresa en donde puedo decir que me siento íntegra. Todo pasa por algo.

Escrito por Verónica @ jueves, septiembre 02, 2010 | 2 comentarios